«A la fecha la citricultura no está del todo protegida, ya que el riesgo es permanente ante la presencia vigente del HLB y el virus de la tristeza, los cuales hace dos años afectaron 500 hectáreas entre Cazones y Tihuatlán.
El productor de cítricos, Rogelio Montero Sosa, coincidió con Roberto Rocha Ríos, en que es imposible que la fruta dulce esté libre de plagas, ya que el riesgo es latente como fue la afectación de 250 hectáreas en la Localidad Tejamaní, Felipe Ángeles de Cazones y la cifra similar en Acontitla, la Concepción de Tihuatlán.
A pesar de las pláticas preventivas con productores no solo de estas localidades, sino de Castillo de Teayo, Tamiahua y Coatzintla, se trabaja en la implementación de la planta agria, (naranja de cucho) la cual es tolerante a la plaga, situación que minimiza el perjuicio en la citricultura.
Resaltó, que tanto el HLB y el Virus de la Tristeza son males del campo que están vigentes, donde desgraciadamente no existe cura para la planta, sino la destrucción total de la misma y la siembra de otras. Concluyó, que la zona norte de Veracruz cuenta con 135 mil hectáreas de cítricos, donde los municipios más importantes son Álamo y Tihuatlán, entre otros que por supuesto se aplican alternativas para evitar este tipo de enfermedades del campo.»
